Las Hurdes. Del clamor de piedra a prosperidad emergente.
- A. Bravo

- 14 nov
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La tarde del 10 de noviembre, nuestro socio y amigo Miguel Ángel Rodríguez Plaza nos hizo un estupendo repaso de una comarca que bien conoce, Las Hurdes, tantas veces nombrada, y no tantas visitada.

Por supuesto, hubo una asistencia notable de socios y amigos, dispuestos a recorrer sin moverse de la sede dicho territorio.

Empezó la fotocharla describiendo que existe una sola Hurdes, pero con dos recorridos muy distintos. Por un lado, todo lo que se ha dicho desde antiguo de ella es cierto, es una comarca definida por el AISLAMIENTO, y con un terreno improductivo por su carácter pizarroso.



Los pueblos se encuentran situados en laderas, hoy verdes, gracias a los planes de reforestación de mediados del siglo XX.

Y la arquitectura popular está basada en el carácter de la zona. La omnipresente pizarra.



Muchas casas se "modernizaron" mediante el enfoscado de las fachadas, aunque manteniendo la esencia de la construcción, como se puede apreciar, por ejemplo, en los balcones.



Pero la emigración ha conllevado el inevitable abandono de hogares antes habitados, y que ahora ceden al paso del tiempo y de la naturaleza, que los reclama para sí.


Los anuncios de casas en venta, la tónica predominante en los pueblos de la denominada España vaciada.



Con el advenimiento del Estatuto de Autonomía de Extremadura, se potenció la red viaria de toda la región, y ello dio lugar a la apertura de la comarca a otras actividades económicas alternativas a las tradicionales, consistentes en el pastoreo (aquí se incluye la apicultura) y minúsculos cultivos en bancales, principalmente de olivares y cereales.




Este desarrollo de las comunicaciones ha permitido la vuelta a la tierra de emigrantes jubilados, así como nómadas digitales y otros profesionales que bajo el auspicio del teletrabajo, abandonan la gran ciudad en busca de otras formas de vida.

El carácter hídrico de la zona, a la par que su singular orografía ha permitido la adecuación de numerosas ofertas turísticas, que incluyen piscinas naturales, rutas senderistas, arquitectura popular, y -cómo no- la oferta hostelera.







Para finalizar la fotocharla, Miguel Ángel nos mostró las devastadores consecuencias de los incendios que asolaron ésta y otras comarcas el verano pasado. Una colección de imágenes que, a pesar de ser sobrecogedoras, intuye que se van a hacer familiares en adelante, debido a los cambios que ha sufrido la población rural.









En fin, una entretenida tarde de lunes, en la que todos los presentes asistimos a un paseo por uno de los paraísos que tenemos a tiro de piedra.






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