• A. Bravo

José Gordillo, un fotógrafo extremeño de principios del XX


El pasado lunes, en nuestra sesión semanal, repasamos el legado de José Gordillo (1888-1972), fotógrafo de Fuente del Maestre (Badajoz) que ejerció aproximadamente desde 1910 hasta finales de los 60. Sus hijos Juan y Ascensión, que habían aprendido con él, continuaron el negocio familiar hasta bien entrado los años 70 del pasado siglo.

Fue precisamente Ascensión la que, tras su jubilación, guardó todo el material, que ha llegado hasta nuestros días gracias a ella. En 2015, dos de las hijas de José y sus nietas crearon la Fundación José Gordillo, con sede en la localidad natal del fotógrafo, con la intención de preservar su obra fotográfica, que consta de más de 20.000 placas y negativos, y los utensilios de su estudio y cuarto oscuro.

Espectadores en una corrida de toros. Autor: José Gordillo (© Fundación JG)


También han recuperado una pequeña colección de cuadros, que se alojan en una bien montada sala de exposición permanente en el Centro Cultural “Gómez-Sara” de Fuente del Maestre, ya que José Gordillo tuvo formación en la Escuela de Bellas Artes de Badajoz y en la Academia Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla.

Varias patronas de la fundación nos acompañaron y comentaron aspectos de las fotografías que visionamos -unas 90- que son una muestra de la pequeña parte de su archivo que se ha catalogado y restaurado hasta la fecha, mediante ayudas municipales y de los vecinos en la campaña Apadrina una placa que la Fundación lleva a cabo entre sus paisanos y los pueblos del entorno, donde José también trabajó.

Con este motivo, aprovechamos para repasar la realidad de los archivos históricos fotográficos. La importancia de la fotografía como documento es conocida desde siempre y como tal está considerada en la legislación sobre archivística y documentación. Sin embargo, el interés real por esto no se ha producido hasta hace pocas décadas. Numerosos archivos de fotógrafos se han perdido por el desinterés o la desidia de sus herederos y lo mismo puede decirse de numerosas colecciones particulares que, al ir desapareciendo la personas directamente implicadas en esas imágenes, acaban arrumbados, deteriorados y desaparecen.


Bodegón. Estudio para una posterior pintura. Autor: José Gordillo (© Fundación JG)

La recuperación de cualquier archivo fotográfico lleva implícita una restauración de los deterioros producidos por el paso del tiempo, junto con una labor de clasificación y catalogación de cada imagen, indexándola y aportando toda la información posible de la misma (autor, tema, formato, soporte, descripción de lo fotografiado, etc.). Esta labor de documentalista es esencial para la posterior utilización de la misma en las bases de datos documentales. Y si difícil es lo primero, por el trabajo que conlleva, complicado es lo segundo ya que la conexión en línea de los archivos fotográficos que existen, a día de hoy, es deficiente.

Los motores de búsqueda de sus bases de datos no están, salvo excepciones, orientados a la búsqueda de fotografías como tales, careciendo de campos específicos de este ámbito como por ejemplo localización por formato, por soporte, por temas, por colecciones y, además, suelen tener una interfaz poco amable y engorrosa que requiere un nivel de conocimientos superior al usuario estándar. Es cierto que hay excepciones como el de la Biblioteca Digital Hispánica, si bien esta se circunscribe a los documentos digitalizados de la propia Biblioteca Nacional de España.

Autor: José Gordillo (© Fundación JG)


Por lo tanto, parece una asignatura aún pendiente la recuperación de archivos de fotógrafos como el de José, incluso de particulares, por parte de la sociedad en general y de los fotógrafos en particular, así como la dotación de personal y elementos de búsqueda adecuados para que cualquier interesado pueda acceder a la red de archivos fotográficos digitalizada, cuestión que las autoridades archivísticas y los profesionales deben promocionar.

José Obando fotografiado con sus trabajadores. Autor: José Gordillo (© Fundación JG)


Esperemos que el futuro Centro Nacional de Fotografía, que se nos anuncia para este año y que tendrá sede en Soria, se haga cargo de ello y algún día consigamos una acceso libre y sencillo a cuantos fondos fotográficos existan en los diferentes archivos fotográficos de país.

Autor: José Gordillo (© Fundación JG)


Como nuestro vecinos portugueses, que ya hace 25 años que disfrutan de su Centro Portugués de Fotografía, instalado en la antigua cárcel de Oporto.